Sé que es difícil dejar de fumar, fumé por 5 años. Empecé como la mayoría, me convidaron una fumada, después un cigarro, luego compre un cigarro suelto y después una cajetilla; es ahí donde uno se da cuenta que es un fumador.
No me importaba mucho el tema, jamás sentí necesidad de dejarlo. Hasta que comencé a mezclarlo a con otras drogas y alcohol; fueron noches eternas fumándome dos cajetillas enteras con risas y llantos del delirio patético de la alienación que surge un día viernes a las 6 de la madrugada. Después, al “otro día” sentía olor de cigarro brotando de cada uno de mis poros. En esos momentos no me molestaba tanto, es decir, me olvidaba del tema.
Así fueron pasando los meses, hasta que me di cuenta que estaba fumando cada vez menos como por un acto de auto-salvación somática, fumaba solamente para los carretes, después fumaba poco en los carretes, después fumar me parecía terrible (como respuesta instintiva), no estaba muy consiente aún de que estaba dejando de fumar hasta que me empezó molestar el humo del cigarrillo de tabaco a cualquier hora del día, en cualquier ocasión, con cualquier persona, me dolía la cabeza, en fin.
Me recordé de un antiguo método para dejar de fumar que es fumarse una cajetilla entera, “pero de una”, es decir, cada cigarro uno tras otro, luego de ese ejercicio, un tanto Zen, las ganas de fumar se van, por lo que me han contado. Ahora, el daño a nivel de los bronquios debe ser terrible, no sé si es recomendable hacerlo.
Ahora, resulta que no fumo, pero cuando voy a un carrete fumo lo mismo que todos los fumadores y más, porque el ambiente esta colmado de humo como una fogata en la casa del perro, sin mencionar que la ropa queda infestada de humo lo que me obliga a lavarla (bueno, eso está demás decirlo).
En fin, soy responsable en decir que estoy totalmente a favor de una ley que prohíba el consumo de cigarro en lugares cerrados, es algo que le hará bien no solo a gente como yo, si no que a los fumadores también. Y una frase para terminar (la vi en una mico del transantiago), “El derecho de fumar termina donde comienza la necesidad de respirar”.
PD: Es un gusto volver a escribir en mi viejo amateur blog... le doy gracias al que lea esto, aunque puede que sea solo yo el que lo lea.